Neurociencias
Las disciplinas científicas que
estudian las bases biológicas de la conducta son las neurociencias.
El estudio del cerebro es
unos de los más importantes que enfrenta la ciencia de nuestros días. Gracias a
diversas tecnologías como los escáneres que permiten saber cómo es y cómo
funciona nuestro cerebro, al Proyecto del Genoma Humano, a la aplicación
de la genética en la conducta, se han podido descubrir cosas increíbles de
ese pequeño órgano de menos de un kilo y medio que tenemos en la cabeza.
Cosas que no pudimos descubrir
hasta que comenzó la "década del cerebro" en los años 90, con la que
se desató una ola de nuevas ciencias llamadas psicología cognitiva y
las neurociencias, que incluye a la ya antes mencionada. Estas son
disciplinas que siguen vigentes y que se encuentran revolucionando todos los
ámbitos de nuestras vidas.
Aquí en el siguiente vídeo hablara un poco más del tema:
¿Qué son y
por qué acercarse al estudio de las neurociencias?
Uno de los últimos paradigmas
emergentes dentro del campo de la psicología es el de la psicología
cognitiva. Ésta se desarrolló en tres etapas. La primera se caracterizó por
su institucionalización, que abarcó desde sus inicios hasta la década de los
ochenta. En esta fase domina la metáfora del cerebro como un ordenador
computacional. La segunda etapa es la del conexionismo en la década
de los ochenta; y la última fue la del cognitivismo emocional, en
el marco de la llamada "década del cerebro". Ésta última también fue
el puente para el surgimiento de las neurociencias.
Es importante mencionar al
cognitivismo porque la gran parte de las neurociencias se basan en la cognición
humana (aprendizaje, memoria, percepción, etcétera.) hecho que da pie a la
aparición de la neurociencia cognitiva, que explicaré más adelante.
Antecedentes
de las neurociencias
Las llamadas "ciencias del
cerebro" tienen sus antecedentes en las primeras localizaciones de las
funciones cognitivas del cerebro, ocurridas en los primeros años del siglo XIX,
la psicología experimental, la psicofisiológica y a la gran
contribución de las ciencias de la computación y en particular al desarrollo de
la Inteligencia Artificial, así como en la incorporación de la genética
molecular en los años 80, aunque ya se habían realizado incursiones pioneras de
gran importancia en el uso de abordajes genéticos para el estudio del cerebro y
la conducta desde los años 60.
Dentro del contexto de la
genética, otro de los antecedentes y herramienta de las neurociencias fue el Proyecto
del Genoma Humano, cuya importancia es incalculable, ya que permitió reconocer
el papel tan importante que juegan los genes en la construcción y codificación
del cerebro.
En palabras de Philip J.
Corr, "el Proyecto del Genoma Humano ha abierto una nueva
perspectiva totalmente nueva acerca del papel de la genética en la
psicología". Y no sólo de la psicología sino de todas las ciencias que
interactúan y trabajan con el cerebro, porque tal y como lo mencionó alguna vez
el profesor de ciencias biológicas y neurología en la Universidad de Stanford Robert
Sapolsky, no podemos hablar de conducta (y agrego, de cerebro) sin tener en
cuenta a la biología.
Descubriendo
cómo pensamos y sentimos
De igual modo, las neurociencias
nos han permitido mostrarnos tal y como somos, tal y como es nuestro ser bio-lógico (hago
esta separación para sugerir la relación entre nuestra vertiente animal y
nuestra parte racional). Negar la función y responsabilidad del cerebro en nuestra
conducta no va a cambiar nada nuestra condición.
Además, los descubrimientos
sobre nuestro cerebro tienen implicaciones morales. Tal y como dice Steven
Pinker en La Tábula Rasa, “la negativa a reconocer la
naturaleza humana es como la vergüenza que el sexo producía en la sociedad
victoriana, y aún peor: distorsiona la ciencia y el estudio, el discurso
público y la vida cotidiana”. Por eso debemos apoyar a una ciencia que nos está
permitiendo conocernos, conocer cómo somos y por qué somos así. Y debemos
hacerlo sin miedo y apostando a mejorar nuestra condición humana en función de
conocer nuestra condición humana, es decir ver nuestra naturaleza humana con un
rostro humano.
Otro de los motivos del porqué
las personas, científicos y, en especial, los psicólogos deben acercarse al
estudio de las neurociencias es porque este ámbito de estudio está rompiendo
mitos y vuelve a plantar problemas clásicos, pero ahora con un enfoque más riguroso
desde el punto de vista científico. Uno de esos problemas es el de la relación
mente-cerebro, éste ha dejado de ser "un monopolio de la filosofía"
(en palabras de Giménez-Amaya), para convertirse en un tema donde múltiples
disciplinas tratan de darle una solución, siempre tomando en cuenta la función
del cerebro.
Estas nuevas ciencias incluidas
en la neurociencia se encuentran revolucionando todos los aspectos de la vida
cotidiana, por ejemplo, ahora se hacen políticas públicas que toman en
cuenta al cerebro en materia de educación, derecho, medicina, tecnologías.
Países como los Estados Unidos de Norteamérica tienen proyectos completos,
similares al del Genoma Humano, relacionados con las neurociencias.
Las
neurociencias como herramienta del psicólogo: entendamos mejor a la máquina
Desde luego, el órgano que
tenemos dentro del cráneo es tan difícil de entender que hasta ahora es
considerado prácticamente el objeto más complejo del sistema solar. Tal y como
lo expresó Carl Jung: "En cada uno de nosotros hay otro al que no
conocemos".
Ese animalito caprichoso adicto a
los carbohidratos es el material más complejo del universo y ese mismo animalito
es el objeto de algunas disciplinas como las neurociencias, que bien pueden ser
una herramienta para otras como la psicología. Las neurociencias nos muestran
el lado biológico de la mente y el cerebro, y en él residen algunas cuestiones
como la conciencia, la cognición. El objeto de estudio de esta disciplina es el
responsable de nuestras conductas y otras cuestiones más de las que se encarga
de estudiar la psicología, y por eso es importante apoyarnos de estas
herramientas que nos acercan a esa parte biológica responsable de la mayoría de
nuestra conducta.
Nuestro cerebro pesa un kilo
doscientos gramos y está compuesto por dos tipos de células: las neuronas y
la glía. Todas las personas albergan cientos de miles de millones de estos
cuerpos microscópicos. Y, tal y como dice Eagleman, “cada una de estas células
es tan complicada como una ciudad. Y cada una de ellas contiene todo el genoma
humano y hace circular miles de millones de moléculas en intrincadas
economías".
Desde la consolidación de las
neurociencias, los psicólogos han emprendido el reto de elaborar una psicología
con base en datos biológicos concretos y aislables.
Fuente: https://psicologiaymente.net
Aquí en el siguiente vídeo hablara un poco más del tema:
Fuente: https://psicologiaymente.net

Excelente post, si toda la razón acerca de la ayuda que brinda este nuevo descubrimiento como lo es la NEUROCIENCA como podemos utilizar diferentes técnicas de otras ciencia y aplicarlas en un medio dado.
ResponderBorrarGENIAL
Un excelente tema ya que como sabemos el cerebro a lo largo de los años ha sido una gran interrogantes para muchas personas y investigado por todo el mundo a lo largo de los siglos y con la neurociencia vemos que la ciencia tomada de la mano con la tecnología han descifrado millones de nuestras interrogantes. Excelente.
ResponderBorrarUn tema interesante en el que debemos educarnos Bien, muchas gracias por toda la información, sin duda la neurociencia tiene muchas sorpresas y avances que nos servirán a los psicólogos, por lo que no podemos dejar de conocer más acerca de esta nueva ciencia.
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